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Créditos

Guía sobre créditos empresariales

Hay tantas cosas que decir sobre los créditos empresariales que podemos llegar a confundirnos; desde qué son, cómo los solicito, con quién, cuáles son los puntos a los que debo de ponerle atención y cuáles son las estrategias para sacarles mayor provecho, la cantidad de información sobre estos productos financieros es inmensa. Por eso, decidimos recopilar los puntos más relevantes en un solo lugar para que puedas comprenderlos a la perfección sin buscar de más.

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Oyster 6 de diciembre, 2021

Todos los emprendedores hemos escuchado sobre los créditos empresariales al menos una vez, si no es que, de hecho, hemos contratado -o tenemos activo en el momento- uno para financiar los proyectos y necesidades de nuestra pyme.

Sin embargo, a pesar de que son un tema recurrente en las conversaciones entre dueños de negocios, aún existen muchas dudas y prejuicios sobre los créditos empresariales que ensucian su reputación y crean incertidumbre a su alrededor.

La verdad es que un crédito empresarial puede ser el mejor aliado de tu negocio si lo empleas de la manera correcta y cumples con lo establecido en el contrato; por el contrario, si decides no cumplir con lo estipulado, ese crédito será la aguja que desinfle el sueño de tu empresa.

Para evitarte la fatiga de buscar toda la información referente a los créditos empresariales, en Oyster nos dimos a la tarea de recopilarla en una misma entrada y ponerla a tu disposición,. Además, adjuntamos más información en caso de que decidas conocer este tema a fondo. No nos agradezcas, lo hacemos de corazón <3 .

¿Qué es un crédito empresarial?

La definición básica de un crédito empresarial es un préstamo con un límite de dinero asignado por instituciones financieras acreditadas, a las cuales hay que pagarles de regreso dicha cantidad. Cada institución delimita ciertas características a estos créditos, asignando comisiones, cuotas y tasas de interés que se tendrán que pagar de acuerdo a los tiempos y formas establecidas en el contrato.

Ahora que ya sabemos lo que es, lo siguiente es saber dónde puedes solicitarlo. En México, el mercado financiero se divide en dos grandes ramas: las instituciones bancarias tradicionales y las fintechs; las primeras suelen pedir más requisitos y poner más trabas a las pymes de reciente creación, mientras que las fintechs suelen ser más flexibles y dan menores cantidades por menos requisitos. Depende de ti elegir cuál opción se adecúa de mejor manera a tu negocio.

Un aspecto muy importante a la hora de elegir con qué institución financiera vas a solicitar tu crédito empresarial es comparar los básicos crediticios: comisiones, tasas de interés, tipo de crédito y, por supuesto, el famoso CAT.

Básicos crediticios: el CAT

El CAT o Costo Anual Total es definido por el Banco de México como “una medida estandarizada del costo de financiamiento, expresado en términos porcentuales anuales que, para fines informativos y de comparación, incorpora la totalidad de los costos y gastos inherentes de los créditos que otorgan las instituciones.”

En otras palabras, el CAT se va a encargar de ofrecerte un estimado del total que pagarás con las condiciones de la oferta de crédito empresarial que estás aceptando; sin embargo, para calcular el Costo Anual Total intervienen factores como el plazo elegido, la tasa de interés, las comisiones y el comportamiento que tengamos al momento de pagar. Si quieres saber más, te recomendamos que consultes nuestra entrada especializada en el CAT.

¿Por qué solicitar un crédito empresarial?

Muchos de los emprendedores mexicanos comienzan su negocio desde cero; por lo mismo, los primeros meses generan mucha inversión y poca ganancia. El objetivo de los créditos empresariales es comprar activos que reviertan la situación, es decir, que generen más ganancias que la inversión misma (o, en este caso, los pagos mensuales/quincenales).

Si tomamos un crédito empresarial con esta mentalidad y lo invertimos en productos/servicios/mejoras que nos generen ganancias instantáneas, el crédito básicamente se pagará solo. Por el contrario, si gastamos el crédito en aspectos secundarios sin rendimiento, nos endeudaremos.

Además de esto, existen diversas razones para endeudar tu negocio, pero uno de los mejores consejos -sobre todo cuando vas comenzando- es aceptar un crédito pequeño.

Créditos pequeños, ideales para iniciar

Sí, sabemos que los créditos pequeños no suenan tan atractivos como el gran crédito con la línea interminable pero, de hecho, pueden ser tu mejor aliado a la hora de comenzar con tu negocio.

Un crédito pequeño no solo te permite comprar insumos o arreglar situaciones menores que debes solucionar inmediatamente, sino que, debido a su monto, es muy sencillo de pagar y puede ser tu puerta de entrada al mundo del historial crediticio.

Recuerda que, mientras mejor historial crediticio tengas en Buró de Crédito, más sencillo será conseguir financiamiento con diferentes instituciones y las condiciones serán más favorables para ti y tu negocio.

Úsalo a tu favor

Con todo lo anteriormente mencionado, podemos encontrar diferentes maneras de sacarle provecho a tu crédito empresarial, como renovar o comprar equipo nuevo, mejorar la calidad de tus productos, abastecer tu inventario, expandir tu negocio por medio del marketing digital e, incluso, contratar personal nuevo.

Sin embargo, antes de aventurarte a realizar cualquiera de las opciones anteriores, te recomendamos que sigas ciertos pasos para usar tu crédito empresarial de manera eficaz: infórmate bien sobre el crédito que vayas a aceptar, planea el uso que le darás a tu crédito, aprovecha la flexibilidad de tu línea de crédito y haz uso responsable de los meses sin intereses, entre otros.

¿Y si no pago mi crédito?

Un crédito es, como ya te habrás dado cuenta, un contrato que firmas con una institución financiera; por lo tanto, además de todos los beneficios que puede representar para tu negocio, también está acompañado por obligaciones que debes de cumplir.

En caso de que te preguntes: ¿qué pasa si no pago mi crédito empresarial?, lamentamos decirte que existen consecuencias muy serias de no hacerlo. La primera de ellas es pagar intereses, lo que incrementará la cantidad total que pagarás al final de tu plazo. La segunda consecuencia es una baja calificación crediticia, que afectará directamente la percepción que las instituciones financieras tienen de ti y/o de tu negocio. Por último, tu adeudo puede llegar incluso al embargo de bienes. No llegues a ninguno de estos extremos, por favor.

Esperamos que toda esta información sea de ayuda al momento de decidirte a solicitar un crédito empresarial e, incluso, a elegir cuál es el crédito que más le conviene a tu negocio; recuerda que en Oyster buscamos siempre ayudarte a ti y a tu empresa a cumplir sus objetivos.

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