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Créditos

El que nada debe, nada crece

Qué más nos gustaría a todos que nunca tener deudas y no deberle nada a nadie, pero la realidad es que esto es muy utópico; los créditos son la llave del crecimiento.

Mujer tomando foto en su negocio
Oyster 14 de octubre, 2021

Pensemos en un mundo ideal en donde pudieras ir a una agencia de autos y comprar un carro nuevo de contado. Otro escenario podría ser que todos tuviéramos la posibilidad de adquirir una casa o un departamento simplemente pagándolos de contado. Sería increíble, ¿no?

O qué tal comprar la maquinaria y la nave industrial para establecer tu empresa pagándola por completo sin tener que pedirle prestado a nadie. O, quizás, adquirir la oficina, el mobiliario y el equipo para que tu negocio empiece a funcionar sin tener que endeudarte con el banco.

Definitivamente, no tener deudas es lo mejor que le puede pasar a una persona, es sinónimo de paz y tranquilidad, pero nuestra realidad es que muchas veces tenemos que adquirir una deuda para poder alcanzar nuestras metas

Posiblemente todos hemos vivido la angustia de tener deudas y estar con la preocupación de no seguir acumulando intereses, y hasta nos hemos visto en la necesidad de llegar al final de la quincena sabiendo que se irá en pagar cuentas. Sería maravilloso que nadie tuviera deudas, que todo lo que necesitáramos lo pudiésemos pagar de contado, y que no tuviéramos que recurrir a préstamos ni créditos bancarios. Pero la realidad es que esto es muy difícil de lograr.

Dicen que El que no se endeuda, no crece. Es muy difícil comprar -por ejemplo- una casa, un terreno, un local, o un departamento de contado. Muy pocas personas perciben, en términos de ingresos, lo suficiente para que en poco tiempo, sin tener que ahorrar toda una vida, puedan hacerse de un patrimonio personal o activos para su propio negocio.

Piensa, por ejemplo, en tus papás y en cómo lograron hacerse de su casa o departamento. Lo más seguro es que tuvieron que solicitar un crédito.

Ahora bien, si esto le pasó a tus padres, tíos o abuelos, imagínate a los emprendedores.


¿Cómo crees que obtuvieron los fondos para iniciar las empresas que hoy son las más exitosas? Exacto, con un crédito.

Esas historias de éxito tan conocidas que hemos oído o leído tantas y tantas veces, además de haber germinado con una gran idea que respondía a una necesidad, tuvieron un empujoncito económico para alcanzarla.

Porque una idea de negocio, por más grande y buena que sea, necesita de un apoyo financiero para poder echarla a andar. Recuerda que la falta de un financiamiento puede acabar hasta con el más ambicioso y bello de los sueños.

Es aquí donde surge la importancia de un crédito y por lo que vemos la veracidad en aquello de El que no se endeuda, no crece. Pero hay que saber hacerlo bien, con inteligencia y estrategia. No es endeudarse por endeudarse ni se trata de adquirir todo a través de préstamos e irlos pagando eventualmente conforme se vaya pudiendo; es beneficiarse de un préstamo que es necesario para impulsar cualquier negocio o proyecto personal, con aras de hacerlo crecer y sabiendo que hay que liquidar esa deuda. Es decir; no es una deuda, es una inversión, una inversión que se liquidará una vez logrado su cometido.

Se vale endeudarse para crecer. Sin embargo, hay que esperar el momento correcto para hacerse de un crédito y ¿cuándo es? Cuando lo necesites.

Para que una deuda se convierta en una inversión y no en un dolor de cabeza hay que tomar en cuenta ciertos aspectos.

  1. Solicítalo solo cuando lo necesites y tu análisis de endeudamiento te lo permita.
  2. Úsalo para adquirir maquinaria, equipo o inmuebles y no para solventar gasto corriente, como pagar la nómina de tus empleados.

Errores al solicitar un crédito

  • Solicitar un préstamo para cubrir gastos de operación.
  • Solicitar un crédito en una moneda diferente a la que facturas; por ejemplo en dólares o en euros cuando tu negocio factura en pesos.
  • Una vez otorgado el crédito, usarlo para financiar un proyecto a largo plazo cuando el crédito obtenido es a corto plazo.
  • Contratar una tasa variable en créditos a largo plazo.
  • Solicitar un crédito cuando no se tiene una orden de compra, o bien, cuando no es del todo claro el fin que tendrá.
  • Si eres una pyme, no revisar tu capacidad de pago u otros compromisos en términos de deuda que se posee.

Se nos ha inculcado a nunca pedir prestado, es algo hasta cultural e implícito en la educación de casa, no hacernos de deudas y adquirir solo lo que podemos pagar. Incluso, se nos ha enseñado que los préstamos suelen ser peligrosos y que, si lo pedimos, terminaremos “endrogados” pagando intereses hasta que finalmente la deuda nos coma; pero, nunca se nos enseñó que los créditos también pueden ser usados a nuestro favor, que pueden ser un aliado no solo para mejorar nuestra situación financiera, sino también para crecer y echar a andar un negocio, un proyecto o un plan para conservar y acrecentar nuestro patrimonio.

Oyster, la plataforma financiera digital, surge como una solución para todos aquellos emprendedores que buscan ese empujón y financiamiento para hacer realidad sus proyectos y convertirse en un aliado estratégico de sus negocios.

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