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Créditos

Hablemos sobre el CAT en un crédito

Cada vez que solicitamos un crédito o incluso cuando vemos un anuncio donde hay tarjetas de crédito involucradas, leemos en las letras chiquitas el famoso CAT. Esta medida es muy importante y poco comprendida por los usuarios, por eso hoy nos damos a la tarea de explicarte todo sobre este concepto tan relevante.

Mujer analizando CAT en computadora
Oyster 30 de septiembre, 2021

¿Alguna vez te has preguntado si existe alguna manera de determinar cuándo un crédito es mejor que otro? Como consumidores, y más como dueños de un negocio, nos volvemos muy analíticos antes de tomar una decisión importante. Considerar obtener un crédito no es la excepción, por eso el CAT será nuestro aliado al comparar las opciones del mercado.

Pero ¿Qué es el CAT?

El CAT significa Costo Anual Total y, según el Banco de México, es “una medida estandarizada del costo de financiamiento, expresado en términos porcentuales anuales que, para fines informativos y de comparación, incorpora la totalidad de los costos y gastos inherentes de los créditos que otorgan las instituciones.”

En otras palabras, el CAT da un estimado de los costos adicionales relacionados al otorgamiento de un crédito, mismos que estarías pagando, en promedio, después de haber utilizado el 100% de dicho crédito.

Lo sabemos, suena muy complicado, pero aquí te ponemos un ejemplo para que sea más claro. Supongamos que obtienes un crédito de $100,000 pesos con un CAT promedio del 106.8%. Decides ocuparlo todo, pagarlo a 36 meses con la tasa promedio ofrecida y cubrir la anualidad ligada a dicho crédito. Esto significa que al final, estarías pagando los $100,000 pesos que te prestaron más el 106.8% del CAT, es decir, $106,800 pesos por financiamiento y comisiones.

De acuerdo a lo anterior, por un préstamo de $100,000 pesos, estarías pagando en total $206,800 pesos por un CAT del 106.8%.

Este ejemplo busca explicar de manera simple, más o menos cómo impacta el CAT en el pago total de un crédito, pero en la realidad, hay muchísimos factores que complican estos cálculos y que vuelve más difícil el entender cómo aplica el CAT a nuestros préstamos.

Entonces, ¿cómo se calcula el CAT en un crédito?

Hay muchas consideraciones a tomar en cuenta al momento de elegir qué tarjeta de crédito necesitas para emprender; asimismo, hay muchos factores a tomar en cuenta al momento de determinar los gastos y cobros relacionados a un financiamiento, ya que no todo depende de los cargos que determina la institución financiera sino de cómo se utiliza el crédito también.

Debido a esta dificultad es que existe el CAT, que sirve para comparar las diferentes ofertas del mercado, englobando, en promedio, todos los costos relacionados al préstamo para que tú puedas hacer una comparativa y encontrar tu mejor opción de acuerdo a cómo vas a manejar dicho crédito.

Es decir, el CAT engloba la tasa de interés del crédito, comisiones y el cálculo del plazo para cubrir el total de lo prestado. Pero lo que lo hace inexacto es el uso que le damos como usuarios, ya sea si lo pagamos semanal, quincenal o mensualmente; si nos atrasamos en el pago de una mensualidad o si adelantamos pagos. Todo afecta el cómo se moverá el CAT real al momento de estar viviendo la vida del crédito. Al final, se dice que “entre más bajo sea el CAT, menos costoso será el crédito.

Pero, por ejemplo, existen los famosos “totaleros” que son las personas que adquieren un crédito pero pagan el total de lo que utilizaron al corte del mes, lo que significa que ellos no pagan ningún tipo de interés y por lo tanto, este perfil de usuario no se preocupa por qué tan elevado pueda llegar a ser un CAT.

Ahora, para los que sí pagan intereses, la forma de calcular el CAT se divide en el tipo de producto que quieras adquirir, ya sea una tarjeta de crédito o un préstamo.

Referente al cálculo del CAT de tarjetas de crédito, aquí entran en juegos muchas variables, como son: la anualidad de la tarjeta, la línea de crédito asignada y las distintas comisiones que cada institución cobra, pero el Banco de México tiene una herramienta que permite calcular el CAT relacionado a tarjetas de crédito, solo tienes que saber la línea de crédito, la tasa de interés anual, la comisión anual sin IVA y el pago mínimo de la tarjeta para consultarlo.

Y para el cálculo del CAT de un crédito, dependen variables como: saber si el préstamo es fijo o variable, la periodicidad del pago, cómo recibes el crédito (total o en parcialidades), la naturaleza del crédito, sus intereses, comisiones, seguros y gastos. Para este tipo de préstamos, el Banco de México también tiene una calculadora del CAT. Solo debes recordar que a partir de 2009, el CAT debe calcularse sin considerar el IVA de comisiones ni de intereses.

El análisis es la base de la mejor toma de decisiones

Comparar y analizar todas tus opciones se vuelve más fácil si te fijas en el CAT relacionado al crédito de tu interés. Y para apoyarte en esta tarea, el Banco de México dictaminó por ley que “Las siguientes entidades están obligadas a informar el CAT antes de formalizar cualquier operación de crédito: Bancos, Sofomes reguladas y no reguladas, sociedades financieras populares, sociedades financieras comunitarias, sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, uniones de crédito, entidades financieras que actúen como fiduciarias en fideicomisos que otorguen crédito al público así como sociedades que de manera habitual otorguen crédito.”

Puedes consultar esta información en la circular 2001/2009 emitida por el Banco de México. Aquí, también se determina que la forma en la que se debe informar acerca del CAT es a través de la publicidad y de los estados de cuenta pertenecientes a dicho crédito. Asimismo, debe quedar claro antes de aceptar formalmente dicho crédito.

Esto significa que te debe resultar sencillo y fácil encontrar el CAT relacionado al crédito que quieres solicitar o aceptar; pero cuidado, también existe el famoso CAT PROMEDIO, y esto significa que lo que ves como CAT se saca de las condiciones que un cliente podría tener con una línea de crédito y pago promedio, lo que resulta en que éste podría cambiar al momento de que firmes tu contrato de crédito ya con las condiciones asignadas a ti.

Al final, el poder comparar la información del CAT es el inicio del análisis. Lo mejor también sería saber cómo pagarás el préstamo, si tu capacidad de pago es saludable para poder cubrirlo sin contratiempos o si incluso tienes la capacidad de cubrirlo sin necesidad de pagar intereses. La salud financiera de tu negocio determinará todas estas variables.

Para lograrlo de manera adecuada, es importante conocer cómo se mueven tus finanzas (tanto entradas como salidas de efectivo) y contar con un estado de cuenta que te permita analizar de forma inteligente tus números es crucial para una mejor toma decisiones. No olvides que con Oyster cuentas con este gran beneficio al momento de gestionar y administrar tu cuenta empresarial.

Ahora que ya sabes todo sobre el CAT, cuéntanos: ¿tus créditos actuales son tu mejor opción o ya encontraste otras que te puedan convenir más? No olvides comentarnos en nuestras redes sociales y apoyar a esta gran comunidad de emprendedores con tus experiencias y conocimientos 🙂 .

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