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Finanzas para Negocios

Consideraciones para endeudar a tu negocio con un crédito

Muchos asociamos la palabra deuda con algo negativo; sin embargo, aprender a medir el riesgo que conlleva pedir un crédito, previsualizar sus beneficios en nuestro negocio y calcular nuestra capacidad de pago puede hacernos adquirir una deuda que será benéfica y enfocada 100% a nuestro crecimiento como emprendedores.

Razones para pedir un crédito en tu Negocio
Oyster 2 de junio, 2021

Hay muchas ideas y prejuicios relacionados al acto de solicitar un crédito para negocio. Algunas personas creen que representa una forma sencilla de meterse en problemas financieros; para otras, el pedir un préstamo es sinónimo de escasez o falta de dinero, pero la realidad es que los créditos representan un abanico de posibilidades que, si aprendemos a usarlo, podríamos acelerar el crecimiento de nuestro negocio.

Entendiendo qué es un crédito para negocios

Antes de indagar sobre cómo evaluar el mejor momento para solicitar un crédito, es importante que nos familiaricemos con el concepto de préstamo en sí. Por eso platicamos con Miguel López, Principal en Addem Capital y con Gabriela Aguirre, fundadora de Finanzas en Forma, quienes nos orientaron sobre la adquisición de deuda en los negocios.

“La deuda es el dinero que alguien nos dió y que espera ese dinero a cambio, en un plazo determinado con un rendimiento determinado”

Como podemos ver, en realidad solicitar un préstamo es adquirir un compromiso con alguien que ve potencial en nuestro proyecto y que nos confía su capital para que nosotros podamos emplearlo, de forma inteligente y analizada, en aspectos que hagan crecer nuestro negocio. Es decir, un crédito es como un motor que nos impulsa a llegar más rápido a nuestra meta.

Pero no podemos olvidar que ese préstamo debe ser pagado de regreso y con un interés determinado por el prestador. Estas condiciones quedan establecidas en el contrato y por eso es muy importante que se lean y entiendan los términos y condiciones antes de firmar el acuerdo, porque una vez firmado, adquirimos no solo una obligación legal de pagarlo, sino también moral.

Pero ¿todos los créditos sirven para lo mismo?

La respuesta es no. Existen créditos enfocados en necesidades específicas, ¿por qué? Porque los tiempos de pago, las cantidades por prestar y el riesgo varían dependiendo del proyecto que se desea realizar y del tipo de persona fiscal que seas. Por ejemplo, hay créditos de auto, hipotecarios, empresariales, personales e incluso tarjetas de crédito y saber cuál usar dependiendo de tus necesidades podría beneficiar tus finanzas.

Pensemos en un freelancer que desea comprar una mejor computadora para entregar trabajo de mayor calidad y así cobrar más por él. Podría consultar las opciones crediticias disponibles para este proyecto y darse cuenta que puede solicitar un crédito a su banca personal o un crédito enfocado a su negocio, aunque un crédito personal y uno empresarial son diferentes.

Por ejemplo, si pidiera un crédito personal con el banco que maneja sus finanzas personales, tendría que pagar intereses más altos ya que no existe una garantía formal de pago. Sin embargo, al solicitar un crédito empresarial, donde puede comprobar los ingresos constantes de su trabajo, podría recibir la misma cantidad o incluso más de lo que un crédito personal le daría, pero con mejores condiciones e intereses debido a la naturaleza de este crédito.

Otra forma de ver esto es que de nosotros mismos depende el adquirir una deuda buena o una deuda mala; todo lo dicta qué tan bien conocemos las necesidades y la realidad de nuestro negocio.

Diferencias entre deuda buena y deuda mala

Su origen nace del propósito con el que vinculamos a la deuda. Por ejemplo, es común que al iniciar un negocio se adquiera un préstamo para arrancar, pero lo importante no es qué tanto puedes comprar con ese dinero, sino saber qué vas a adquirir con ese préstamo para obtener una mejor capacidad de generar ingresos y, así, poder pagarlo de vuelta junto con los intereses.

“Emprender también es aprender a reconocer las necesidades de tu negocio”

Y es que se dice que si vas a usar tu crédito para adquirir un activo, debes analizar si te genera más rendimiento que los intereses que vas a pagar por la deuda. Si la respuesta es sí, entonces se considera que es una deuda buena. 

¿A qué nos referimos? Imagina que tienes una heladería y quieres comprar una máquina para hacer malteadas. Saber, tras un análisis profundo, que hacer malteadas te traerá muchos más ingresos que los intereses que vas a pagar por el préstamo, significa que es una deuda buena. Pero si nadie pide malteadas y la máquina no está produciendo, entonces la deuda es mala. 

Por eso siempre es bueno preguntarte antes de adquirir una deuda: ¿qué tan probable es que con mis ingresos pueda pagar el crédito? ¿Puedo generar ingresos suficientes a corto plazo? ¿Qué activos tengo que pueda sacrificar si no puedo pagar un crédito? La respuesta nos puede ayudar a determinar el momento perfecto para pedir un préstamo.

¿Cómo saber cuándo endeudar con un crédito a nuestro negocio?

La regla del juego es no perder tu capital. Por eso, antes de pedir un crédito debes ser lo suficientemente inteligente para generar utilidades que cubran tus deudas, pero también saber qué tipo de crédito puede cubrir mejor tus necesidades con las mejores condiciones de pago.

“Si tu operación te da para pagar los intereses, entonces tienes capacidad de pago”

Un crédito empresarial podría servirte mejor para proyectos de mediano a largo plazo, y usar tu tarjeta de crédito para solucionar temas de capital de trabajo, como una cuenta para pagar a corto plazo, adquirir inventarios o financiar una cuenta por cobrar, podría ser una forma inteligente de pagar menos intereses.

Antes de solicitar un crédito, analiza tu modelo de negocio. Haz proyecciones positivas, normales y qué pasaría en situaciones negativas. Esto dictará la pauta de qué tanto crédito puedes manejar y pagar sin contratiempos. Recuerda que llevar bien un crédito te abre las puertas a una mejor línea que se traduce en mayores oportunidades de crecimiento.

Por último, podrías también preguntarte: ¿cuántas veces tu utilidad puede pagar los intereses de tu deuda? Por ejemplo: “si en mayo tienes que pagar mil pesos de intereses y tus ganancias son cinco mil pesos, entonces ya tienes el dinero para cubrir cinco meses de intereses. Pero si ganas diez pesos entonces seguramente no tendrás la manera de cubrir el crédito.”

No te pierdas la plática completa donde se ahonda a detalle en estos temas que te ayudarán a saber si endeudar a tu negocio es bueno y todos los aspectos que debes considerar al momento de adquirir una deuda. Porque, al saber llevar una deuda buena, siempre contarás con una palanca que le dé velocidad a tu crecimiento empresarial :).

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